La migraña es un tipo de cefalea primaria que suele manifestarse como dolor pulsátil, frecuentemente en un lado de la cabeza, y puede acompañarse de náuseas, molestia con la luz o el ruido, y en algunos casos aura (alteraciones visuales o sensitivas antes del dolor). No es un simple “dolor de cabeza”: afecta la calidad de vida y requiere un enfoque adecuado.
Tipos de migraña más frecuentes
Migraña sin aura: La más común. Dolor de cabeza con características típicas (pulsátil, unilateral, empeora con actividad), a menudo con náuseas o fotofobia.
Migraña con aura: Antes o durante el dolor aparecen síntomas reversibles (visiones de luces, hormigueo, dificultad para hablar) que suelen durar entre 5 y 60 minutos.
Migraña crónica: Cuando el dolor de cabeza está presente 15 o más días al mes, durante al menos 3 meses, con características de migraña en al menos 8 de esos días.
Identificar el tipo y el patrón de tus crisis ayuda a orientar el tratamiento. Un neurólogo puede hacer esta valoración.
Desencadenantes comunes
Conocer tus desencadenantes no siempre evita la migraña, pero puede reducir su frecuencia:
Estrés: Tanto el estrés agudo como el “bajón” después de un período de tensión (cefalea de fin de semana).
Sueño: Dormir poco, dormir de más o cambios en el horario (desvelos, jet lag) pueden desencadenar crisis.
Alimentación: Ayunos prolongados, alcohol (sobre todo vino tinto), cafeína en exceso o abstinencia, ciertos quesos o alimentos procesados en personas sensibles.
Hormonas: En muchas mujeres las migrañas se relacionan con la menstruación (caída de estrógenos). Es útil llevar un calendario de crisis.
Cambios climáticos o de altitud: En algunas personas influyen.
Cuándo consultar a un neurólogo
Es recomendable que un neurólogo te evalúe cuando:
Las crisis son frecuentes (varias al mes) o te impiden hacer vida normal.
Los analgésicos habituales no alivian o necesitas usarlos muchos días al mes.
Aparecen síntomas nuevos: aura por primera vez, debilidad, cambios en el habla o la visión, o el dolor es “el peor de tu vida”.
Las características del dolor han cambiado (patrón, intensidad, localización).
Quieres explorar tratamiento preventivo o ajustar el que ya tienes.
Recuerda: Este artículo es educativo y no sustituye una consulta médica. Si tienes dudas o migrañas que te afectan con frecuencia, agenda una evaluación con un neurólogo.
Aviso: Este artículo es de carácter educativo e informativo. No sustituye una consulta médica individualizada. Consulta a un profesional de salud antes de tomar decisiones sobre tu tratamiento.
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